Royal Enfield Himalayan
Prueba Royal Enfield Himalayan: la trail india

Nada mejor que probar la nueva Royal Enfield Himalayan que en su propio terreno; el off road y ningún lugar mejor para hacerlo que la misma cordillera que le da nombre: Los Himalayas Indios.

Autor:
Alicia Sornosa
Foto:
Iván Moragas Studio
Publicado el 11/10/2017
Royal Enfield Himalayan
Concepto
Comportamiento
Precio
Prestaciones
Frenada

Royal Enfied comenzó a fabricar motos para India sobre 1901 y aún hoy en día, siguen haciéndolo. Sus modelos no han variado mucho desde entonces: Classic, Bullet, su buque insignia y GT, la más deportiva, con motores de 500 y 350 cc. Ya en 2015 estaban preparando una moto que la población india estaba pidiendo a gritos: un nuevo modelo. Desarrollaron una moto de trail para todos los caminos, pistas y carretas destartaladas que te encuentras en ese país: La Himalayan, una moto creada en honor a las primeras Enfield que rodaron hacia el Everest allá por 1955 junto a los soldados británicos.

Primeras sensaciones

El primer impulso nada más verla fue mirar la distancia al suelo. Realmente tiene más de un palmo (220 mm) del cubre cárter a la tierra, lo segundo y casi instantáneo, fue subirme sobre ella. El escenario era perfecto: estaba en medio de un camino de tierra en el verde y escarpado Valle de Sangla, en los Himalayas Indios, a escasos kilómetros con la frontera China. El propulsor y el chasis son de estreno, están diseñados por Harris Performance, empresa británica propiedad de la casa india.

Royal Enfield Himalayan

De un fuerte empujón hacia delante sobre ella, consigo bajarla del caballete central, rápidamente me siento sobre ella y echo el pie derecho a tierra. De nuevo me sorprendo, es mucho más ligera de lo que parecía, su asiento, algo más estrecho por delante, me permite llegar al suelo más cómodamente de lo que me esperaba. Arranque automático tras presionar el botón derecho, su mono cilíndrico de 400 cc comienza a sonar. A diferencia de otras Enfield que he podido pilotar, en la Himalaya la vibración del motor no llega tanto al manillar el chasis lo aísla perfectamente. Los retrovisores no se mueven ni un milímetro y es fácil obtener la visión de la trasera. Sobre la tierra se mueve ágil, el asiento ni demasiado ancho ni demasiado duro, permite moverme sobre él ágilmente, incluso su mullido es acertado, después de más de 8 horas por pistas mi espalda no está resentida.

Me está gustando, da confianza sobre la tierra. Eso, me hace relajarme y desconcentrarme durante un instante, justo cuando veo varios socavones delante de mí. La Himalayan que monto, como no es la versión europea, no lleva ABS, sería fácil bloquear de detrás ya que el freno trasero (240 mm) es bastante sensible. Decido dar gas en el último momento y pese a que este motor no es el más rápido ni con más par, la amortiguación delantera absorbe como por arte de magia los dos agujeros de tierra, dejándome con la boca abierta. Literalmente se ha comido los baches y esto es gracias su horquilla delantera (41 mm) que cuenta con un recorrido 200 mm. El que sea tan fácil corregirla en medio de una curva, tan asombrosamente ratonera me lo permite su distancia entre ejes (1.465 mm) y el diámetro de sus llantas, 21” delante y 17” en la trasera,  acompañados de unos neumáticos mixtos.

Royal Enfield Himalayan

Ruta de aventura

Continúo descubriendo paisajes aún más increíbles, vadeando cataratas que formen enormes balsas de agua con mucha piedra en el fondo. Me resulta sencillo mover sus poco más de 200 kg que debe pesar con las maletas (180 kg en seco) pese a estar rodando a más de 4.000 metros de altitud y su motor con unos bajos increíbles, me regalan la posibilidad de moverme entre los cantos, o bajar empinadas cuestas de tierra, a golpe de gas.

Después de una asombrosa carretera robada a la roca, de cruzar puentes suspendidos en el aire sobre fuertes ríos, de subir y bajar puertos por unas primitivas pistas de tierra, de no mirar hacia abajo para que la fuerza de la caída al barranco no me mareara, el asfalto reluce frente a mí de nuevo. Los primeros kilómetros sobre la Himalayan y por esta superficie son divertidos, la conduzco suavemente, es mucho más noble de lo que pensaba, permite corregir en plena curva sin sustos y la altura del manillar me obliga a llevar los brazos en una postura correcta que evita el cansancio. Curva y contra-curva, se deja mecer suavemente sin protestar ni tener que hacer fuerza en el manillar. y las generosas suspensiones hacen el resto, mis muñecas no sufren. Me está gustando.

Royal Enfield Himalayan

La Himalayan es una trail ligera, fácil de manejar con la cadera, con una posición cómoda para ir de pie y con un parabrisas lo suficientemente grande como para ir bien protegido, su depósito es de 15 litros y he llegado a circular unos 400 km con ellos, así que es perfecta para recorrer largas distancias.

Trail sin pretensiones

Pese a que su estilo sigue siendo “retro” cosa que me encanta, la Himalaya ofrece verdaderas novedades mecánicas respecto a sus hermanas, aunque si estás esperando encontrar una trail con la última tecnología no deberías buscar en la marca india. Es una trail sin pretensiones, con lo básico para divertirse sin preocupaciones extra. Una moto de trail perfecta para iniciarse en este mundillo del off road o simplemente para las personas que gustan del campo y la ciudad y no desean gastarse más de la cuenta.

Royal Enfield Himalayan

Una moto que recupera el espíritu del viaje auténtico gracias a un motor sencillo de arreglar en cualquier lugar,  sin ayudas electrónicas, ligera, noble y muy, muy polivalente. No negaré que tiene sus pegas y que se nos ha desmontado alguna pieza de plástico por el traqueteo de las pistas, pero son muchas más sus habilidades al precio que la ofrecen que defectos que merezca resaltar.

Esta nueva Royal Enfield estará en el mercado español en dos acabados, uno básico y otro más aventurero con maletas metálicas incluidas, a un precio base de 4.299  euros. Montará motor de inyección y ABS de serie.

Detalles de la moto

Royal Enfield Himalayan

Buena protección aerodinámica gracias a su gran pantalla. El gran faro delantero garantiza buena visibilidad cuando caiga la noche.

Royal Enfield Himalayan

Es el primer modelo de Royal Enfield en montar amortiguador trasero monoshock, 180 mm. Delante monta horquilla telescópica de 41 mm y 200 mm de recorrido.

Royal Enfield Himalayan

Monocilíndrico de 411 cc, refrigeración líquida e inyección. Rinde 25 caballos y se ha trabajado especialmente todo su interior para reducir las vibraciones.

Royal Enfield Himalayan

Medidas endureras con 90/90-21” delante y  120/90-17” detrás.  Gran freno de disco delantero de 300 mm y uno trasero de 240 mm. ABS.

Royal Enfield Himalayan

El cárter va protegido. La distancia libre al suelo son unos interesantes 220 mm.

Royal Enfield Himalayan

Dos asientos bien diferenciados y con mullido acertado para distancias largas. Además la zaga viene preparada para poner carga.

Royal Enfield Himalayan

El display más completo jamás diseñado por Royal Enfield. Con panel digital y ordenador de a bordo, además de cuentarrevoluciones analógico y brújula.

Texto:

Alicia Sornosa

Fotos:

Iván Moragas Studio

Publicado el 11/10/2017

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