
Prueba Royal Enfield Bear y Classic 650 2025: ¡son historia!


ASPECTOS POSITIVOS
ASPECTOS NEGATIVOS

Cilindrada

Motor

Potencia

Peso

Carnet

Precio
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Esta vez Royal Enfield (RE a partir de ahora) ha convocado a toda la prensa europea en tierras alcarreñas, para presentarnos sus dos novedades en la categoría de bicilíndricas de 650: la Classic y la Bear. Como bien os podéis imaginar la Classic es tal como su denominación indica, su estampa es la de una autentica y genuina clásica de mediados del siglo pasado y la Bear también hace un guiño al mundo clásico, pero a otro tipo de moto que también gozó de un enorme éxito en los años 60: las scrambler.
Pero antes de continuar con nuestras motos de hoy, me gustaría recordar la primera vez que tuve contacto con la mecánica que hoy nos ocupa, el bicilindrico twin de 650 cc que en principio se desarrolló para dos modelos, la Interceptor y la Continental. Fue hace ya 8 años (cómo pasa el tiempo), en California, cerca de San Francisco, en la ciudad de Santa Cruz, al borde del océano Pacifico, era otoño y hacia buen tiempo pero bastante frio. Allí conocí al Sr Siddhartha Lal, CEO de R E (bueno en realidad es el dueño de la compañía), un buen motorista, que nos acompañó durante los tres días que duró la presentación.
Los pocos periodistas españoles que fuimos invitados a la presentación, tuvimos la suerte de mantener una distendida charla con el Sr Siddhartha en un restaurante donde paramos a comer en ruta en pleno Parque Natural de Yosemite. En ese estupendo entorno nos desveló sencillamente los objetivos inmediatos y futuros de su empresa y por lo que veo, esas mismas directrices las sigue aplicando. El resumen de la charla fue que: “Nuestra premisa actual es fabricar motocicletas sencillas, bonitas y evocadoras, aunque en realidad son motos modernas y fiables, queremos crear un ecosistema alrededor de ella, potenciando su imagen de marca y que pilotarla sea un placer, una aventura y además podamos personalizarla al gusto de cada uno. Estamos encantados con los resultados obtenidos con estos nuevos productos de Royal Enfield.”
Royal Enfield Bear 650
La definición que da RE de su moto, me parece muy acertada: “Es una scrambler urbana moderna con alma sesentera e impulsada por el probado motor bicilindrico paralelo de 650. Está inspirada en una legendaria carrera que se celebraba en el desierto de California y cada pieza, tuerca y tornillo que la forman es un homenaje a su ruda y merecida leyenda”. La verdad es que suena muy poético, pero la historia no miente. En enero de 1960, un joven californiano de la localidad de Lancaster, con tan solo 16 años, consiguió una impresionante victoria en una de las carreras de motos más importantes de Estados Unidos, la Big Bear Run.
No fue solo el hecho de que Eddie Mulder, que así se llama el chico, con 16 años venciera a los mejores corredores del desierto de la época, sino la forma en que lo hizo. En una actuación espectacular, después de perder un estribo en su RE a mitad de carrera, remontó adelantando a cientos de competidores para vencer en la carrera del desierto más importantes de la época. De la noche a la mañana, Mulder pasó de ser un chaval desconocido que jugaba con su moto por el desierto, a salir en todas las revistas y prensa del país.
Pero dejémonos de historias y volvamos a nuestra Bear de hoy. Técnicamente el motor rinde 47,04 CV a 7.150 rpm y 56,5 Nm de par a 5.150 rpm, va refrigerado por aire para reforzar su sencillez, pero utiliza una tecnología muy moderna, con árbol de levas en culata, 4 válvulas por cilindro y un ajustado sistema de inyección de combustible, además lleva un generoso radiador de aceite para rebajar la temperatura de funcionamiento del motor.
Las bielas en el cigüeñal, como mandan las tendencias actuales, van caladas a 270º, lleva un eficaz eje de balance para eliminar vibraciones y el sistema de escape incorpora unos nuevos colectores 2 en 1 que aseguran que mejora su respuesta a medio régimen y emite un sonido discreto y bonito. La caja de cambios es de 6 velocidades, asociada a un embrague de discos múltiples en baño de aceite que incluye sistema antirrebote (evita bloqueos de la rueda trasera en retenciones bruscas). La transmisión secundaria es por la clásica cadena, piñón y corona, pero en este caso la corona tiene 3 dientes más, para acortar el desarrollo, mejorar la aceleración y respuesta.
El bastidor es el mismo de la Interceptor, pero ha sido reforzado en algunos puntos, un doble cuna fabricado en acero con basculante de doble brazo del mismo material, que como recordaremos fue desarrollado por el afamado especialista inglés Harris, que desde el año 2017 es una empresa que pertenece a R E.
En las suspensiones encontramos una horquilla invertida Showa de muy buena calidad (SF-BPF) de 43 mm de diámetro y 130 mm de recorrido. En la parte trasera lleva dos amortiguadores de la misma marca y 115 mm de recorrido. Solo se puede regular la precarga de los muelles. Las llantas son de radios (con cámara) y en medidas 19” y 17” delante y detrás respectivamente, calzadas con neumáticos esculpidos de generoso balón, muy acorde con este tipo de montura.
Detalles a destacar de la Bear 650
Me ha sorprendido el buen acabado general de la máquina, con muchas piezas en negro mate que fortalecen su estética y se muestran resistentes y funcionales. Las placas porta números laterales, incrementan su aspecto racing-retro, al igual que su asiento, largo y bastante estrecho en su unión con el depósito, va tapizado con las clásicas costuras transversales. El manillar ancho y alto, pero sin exageraciones, con las manetas regulables y los puños de goma un poco más gruesos por el centro y las piñas de los mandos son de aluminio acabadas en negro con un aspecto de gran calidad. En cuanto a los frenos, lleva un disco de 320 mm en el tren delantero y 270 mm en el trasero y ABS, que se puede desconectar, pero solo en el tren trasero, muy recomendable cuando circulamos fuera del asfalto.
La instrumentación la compone una pantalla TFT en color, de forma circular para no desentonar y su lectura es sencilla y clara, tenemos la información necesaria y todas las prestaciones modernas, conexión con Google Maps, función de llamadas, mensajes, se puede usar en conjunción con la app de RE y una vez cogido el truco es bastante fácil de utilizar con un joystick en el puño izquierdo. Toda la iluminación es de LED.
En cuanto a sus medidas, tiene una distancia libre al suelo bastante generosa 184 mm, 1460 mm de distancia entre ejes, un peso declarado de 214 kg en orden de marcha y una capacidad de depósito de 13,8 litros que pueden ser suficientes para recorrer 300 km.
Simultáneamente han desarrollado una interesante gama de accesorios, espejos más grandes, otros espejos para los puños del manillar (no los recomiendo si vamos a salir al campo), rodilleras laterales de goma para el depósito, una pequeña cúpula para el faro con rejilla protectora, asiento más grande, protector de cárter, rejilla protectora para el radiador de aceite y barras protectoras anticaídas para el motor. Para viajar hay una parrilla con topcase (baúl superior) de aluminio y un juego de bolsas/maletas blandas e impermeables para adaptarlas al portaequipajes.
Royal Enfield Bear 650: la prueba
La jornada era larga y salimos muy temprano para tratar de avanzar lo más posible, pues pronosticaban intensas lluvias por la tarde; hacia frio 1º C de temperatura y una niebla espesa. Estaba previsto hacer un pequeño tramo fuera del asfalto, pero con buen criterio desistimos, pues un servidor tiene sobrada experiencia y conocimiento de cómo se las gasta el rojizo y pegajoso barro guadalajareño. Así pues, nos centramos en tramos muy bonitos sobre asfalto, por zonas que conozco bien, aunque hace algún tiempo que no frecuento: Villalvilla, Pastrana, Zorita, recorrimos también las viradas carreteras de los pantanos de Entrepeñas, Buendía y Sacedón, que estaban al límite máximo de nivel de agua.
Como ya esperábamos la climatología no nos acompañó, lloviendo intermitentemente por la mañana, pero sobre todo lo que me pilló desprevenido era el frío que hacía. Yo suelo ser bastante caluroso y a mediados del mes de marzo esperaba que subiera la temperatura según avanzaba la mañana y no me abrigué demasiado. Bueno, ¡pues no fue así! No me quedó más remedio que parar a ponerme el traje de agua, aunque no llovía en esos momentos, pero me tenía que defender del frío. Luego por la tarde sí que lo necesité de verdad...
En cuanto a mis impresiones de comportamiento, evidentemente no era el día propicio para sacar las mejores conclusiones, pero no me sorprendió porque me encontré básicamente lo que me esperaba. Tras ese bonito vestido “scrambler”, se encuentra una agradable motocicleta que sirve para todo, con una postura racional, las estriberas bien colocadas, el asiento largo y amplio para acoger con amabilidad un pasajero y un manillar alto sin exageraciones que no cansa en absoluto. La podemos utilizar para divertirnos serpenteando por las curvas de la carretera de Sacedón o callejear con soltura por el centro de cualquier ciudad y seguro que también podemos hacer alguna divertida excursión por algún camino sin demasiadas complicaciones, hasta llegar a una bonita pradera para dar cuenta de nuestra castiza tortilla de patata con cebolla, saboreando unos traguitos de una buena bota de vino con limón.
Es una moto para todo y para muchos usuarios, amigable, sencilla fiable y fácil de pilotar, con un acertado estilo scrambler y perfectamente adaptada al carné A2. Su precio es otro gran atractivo, teniendo en cuenta su tecnología y calidad de fabricación: 7387 euros.
Royal Enfield Classic 650
Si tuviera que definir en pocas palabras este modelo, te diría que la RE "Classic" sigue representando la esencia de la marca de una manera personal y elegante. Durante años, ha sido la base de varios modelos que han contribuido a formar una leyenda, como una motocicleta de estilo atemporal y disguido. Este nuevo modelo continua con su filosofía artesanal, de estética puramente clásica, pero con una ingeniería absolutamente al día.
Mecánicamente utiliza el mismo motor 650 como el de la Bear pero acabado en aluminio brillante pulido y los silenciadores de los escapes son del tipo “Peashooter” (escupe-guisantes) con su cámara de expansión cilíndrica y su “purito” final. Donde encontramos muchas diferencias entre ambos modelos es en la parte ciclista.
Para empezar su carrocería, con el depósito en forma de lagrima, el frontal con el faro clásico con visera, los guardabarros redondeados y el bastidor es absolutamente diferente. Este chasis es de cuna sencilla partido por abajo, en el que el motor forma parte integrante, lo cierra por abajo para darle rigidez y tiene esa curva tan característica en los laterales traseros que le llaman “bucle de bastidor” que rodea lo que era antigua caja de herramientas y ahora es la caja del filtro de aire. Este batidor lo utilizan también otros modelos de la gama 650, la Super Meteor y la Shotgun 650 por lo que está sobradamente probado.
Las suspensiones también son Showa convencionales, con una horquilla telescópica (no invertida) de 41 mm de diámetro y 120 mm de recorrido y atrás dos amortiguadores con 90 mm de recorrido. Los frenos son de disco de 320 mm el delantero y 300 mm el trasero equipados con ABS, las llantas son de radios y las medidas de los neumáticos 100/90-19 y 140/70-18, respectivamente.
Las luces combinan convencionales con LED y destacar sus “ojos de tigre” dos bombillitas a cada lado del faro que son las luces de posición, algo que pertenece a la historia de RE. El cuadro de mandos es una pantalla digital LCD de aspecto muy tradicional y con cuentakilómetros analógico.
Muy interesante son sus colores y distintas configuraciones. Por ejemplo, el asiento se puede pedir con asiento doble separado, de forma que se puede desmontar el del pasajero y el herraje del subchasis.
En cuanto a colores y precios hay tres versiones por colores y decoración, te recomiendo que veas las fotos: la Vallam Red cuesta 6887 euros, la Teal Green 6987 euros y la Chrome 7187 euros.
Classic 650: prueba
Cambiamos de moto al medio día, y con la Classic tuvimos peor suerte con el tiempo, aunque por un lado la temperatura subió unos cuantos grados, la lluvia hizo acto de presencia y prácticamente no nos abandonó hasta que terminamos la ruta. Me tocó en suerte una Chrome y ¿qué me ha parecido esta Classic? Bueno pues en principio te diré que me pareció muy bonita con sus abundantes y elegantes cromados, aunque la realidad es que las otras dos también me parecen muy bonitas. Dinámicamente marchamos de paseo (la tarde no estaba ni siquiera para eso) pero aun así y es una moto de paseo deliciosa, no te puedo contar muchas más cosas, además en estas motos clásicas con muy poca o nada protección aerodinámica, cuando llueve te pones como una sopa, menos mal que mi traje de agua, casi recién estrenado, se portó como una auténtica muralla.
Me reafirmo que este motor bicilindrico me encanta, es sencillo, pero tecnológicamente avanzado y funciona muy bien, suave en su respuesta, con unos medios excelentes y un consumo contenido, sus 47 caballos son nobles y voluntariosos dispuestos a darnos todo lo que necesitemos hasta llegar al límite que le impone la normativa A2.
Si eres un amante de las motos clásicas y quieres tener una con mucho encanto, enorme personalidad y un funcionamiento impecable a un precio más que asequible, no lo dudes, cómprate una Royal Enfield Classic y además poseerás un genuino pedazo de historia.
La moto al detalle...

Bonito, y curioso: dos pequeñas luces laterales ("ojos de tigre") ofician de posición y son un guiño al pasado.

La Bear monta un único silencioso por la izquierda (lástima que no sea "alto") y la Classic lleva sendos silenciosos laterales, más del estilo... clásico.

El pasajero podrá subirse con el asiento opcional (aquí desmontado), el piloto disfruta de este sillín tradicional.

La pantalla digital imita perfectamente el estilo clásico de los relojes, con más información y buenas opciones. Royal Enfield en esto muestra cómo se puede usar la tecnología de forma ideal.

Este motor, de diseño aparentemente muy tradicional, es fantástico por su suavidad, buen funcionamiento del cambio... ejemplar.

Con un disco de 320 mm delante, y ABS, las Royal se detienen sin problemas.
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